domingo, 20 de enero de 2019

El 85% de los españoles sabe que el cambio climático es real

El 83,4% de los españoles admite como una realidad el cambio climático, y dentro de ese porcentaje, el 94,4% lo atribuye a las actividades humanas, según datos derivados del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de Noviembre, que recoge La Vanguardia.

Esto hará el cambio climático con la España de 2050: Galicia sin lluvia y la Meseta on fire

El informe revela también que los encuestados consideran “escasa” la importancia que los partidos políticos otorgan a esta cuestión.

Los datos coinciden con las conclusiones de trabajos previos dirigidos por Pablo Meira, profesor de la Universidad de Santiago (por encargo de la Fundación Mapfre). Todos estos datos ponen de manifiesto que el negacionismo climático no prevalece en España.

Es un hecho: frente a la aplastante mayoría de españoles que cree que existe un cambio climático (el 83,4%), sólo lo niegan uno de cada diez (el 10%), en tanto que el resto tiene dudas, no sabe o no contesta.

Influencia humana directa
Entre quienes se muestran concienciados por el problema, el 58,1% considera que la acción de los seres humanos (gases, industria, coches…) está influyendo “mucho” y el 35,3% “bastante”.

En este sentido, la opinión expresada en el barómetro del CIS indica que los españoles confían en que todavía se puede actuar contra el calentamiento global: el 62,7% cree que “se puede parar y dar marcha atrás”, mientras que solo uno de cada cinco (21%) juzga que la situación es “irreversible”.

También se desprende de la encuesta la convicción de que para frenar esta amenaza, son necesarios cambios sociales y energéticos. El 88% cree en “un cambio en el funcionamiento de nuestras sociedades” y sólo un 4,1% no ve necesidad de ello (el resto no sabe o no contesta).

La acción individual contra el cambio climático
En el listado de medidas que se pueden adoptar a nivel particular para mitigar el cambio climático, los encuestados priorizan tres acciones: el reciclaje (vidrio, papel, plásticos…), que es la más citada, (con un 70,5%); el consumo responsable de energía en la vivienda (57,6%), y el uso de medios de transporte sostenibles y alternativos, como el transporte público o la bicicleta (con un 55,3%).

Otras acciones citadas en la encuesta son el control del consumo de agua (53,4%), la reutilización de ropa, muebles y otros objetos (37.9%), la instalación de placas solares en las viviendas (35,9%) y el uso de vehículos eléctricos o híbridos (32,8%), así como el consumo moderado en general (31,5%), la compra de productos de proximidad y de temporada (31,1%), y de productos ecológicos (31%).

En este apartado se efectuaron 2.552 encuestas y solamente el 3.2% de los preguntados se acogieron al “no sabe, no contesta”.

Por lo general, y atendiendo a las respuestas de la encuesta, los españoles discrepan con la afirmación de que es muy difícil que “una persona corriente pueda hacer algo para luchar contra el cambio climático”.

Dos tercios no están de acuerdo con esta percepción “derrotista”, mientras que, por el contrario, casi un tercio (el 31,7%) la da por cierta.

Según la información de La Vanguardia, el 81,6% está convencido de que “cambiar la forma de vida” ayudaría a paliar el problema, frente al 11,8% que está poco o nada de acuerdo con esta afirmación.

Fuente: María Castañeda Carvajal / EnergyNews,

Artículo de referencia: 
https://www.energynews.es/cambio-climatico-cis/,

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María Castañeda Carvajal / EnergyNews,

lunes, 7 de enero de 2019

Reforestación y Creación de Superficies Forestales

Ayudas cofinanciadas por el FEADER, destinadas a la reforestación y creación de superficies forestales. Forestación


Esta ayuda tiene como finalidad la ampliación de los recursos forestales y la mejora de su calidad contribuyendo, además, a la mejora de la biodiversidad, la disminución de la erosión de los suelos, la mejora de la gestión del agua, la prevención de catástrofes naturales y la atenuación de los efectos negativos del cambio climático. Actualmente, dada la gran superficie forestal desarbolada y sin uso definido y el leve pero constante abandono de superficie agraria, se considera necesario potenciar esta ayuda.

Las actuaciones que se pueden subvencionar son las siguientes:

  • Preparación del terreno adquisición de planta y plantación:
  • Obras complementarias: Son aquellas necesarias para conseguir la supervivencia y establecimiento de la forestación. Podrán ser:
  • Cerramientos para la protección de la forestación contra el ganado o reparación y mantenimiento de cerramientos preexistentes.
  • Cortafuegos, puntos de agua y vías de acceso para la prevención de incendios.
  • Apertura de pista forestal, ensanche de pista preexistente, pasos de agua, refinos, planeos y limpiezas de cunetas con motoniveladora.
  • Prima de mantenimiento durante los 5 años siguientes a la certificación del expediente de forestación para conseguir asegurar la masa creada.

Las forestaciones se llevarán a cabo de acuerdo con las condiciones establecidas en los Cuadernos de Zona, los Requerimientos Técnicos del Programa Regional de Forestación de Tierras Agrarias, o en su caso, según proyecto elaborado por un técnico competente. Las forestaciones de más de 10 hectáreas se realizarán en base a una memoria técnica, que deberá venir firmada por Técnico competente.

Requerimientos Técnicos

Los principales requisitos para poder acogerse a la ayuda son los siguientes:

Del solicitante: 
  • Ser propietario de los terrenos.

De los terrenos:
  • Los terrenos pertenecerán a Castilla y León
  • Terrenos identificados en SIGPAC con usos: PS, PR, PA, TA, TH, IM.
  • La superficie mínima será 5 ha en una o a varias parcelas, siendo 2 ha el área mínima continua de actuación.
  • Se excluirán los terrenos que cumplan alguna de las siguientes características:
  • Si sustentan arbolado con cabida cubierta > a 10%, con regenerado natural de especies forestales arbóreas de más de 2 años, cuando sea viable y con densidad mayor de 100 p/ha.
  • Los terrenos ya repoblados.
  • Los Montes de Utilidad Pública.
  • Si su forestación no se considera técnica o ambientalmente admisible.
  • Que se encuentren a más de 1.800 m de altitud, salvo en el Sistema Central.

La concesión de la ayuda se realizará, en régimen de concurrencia competitiva valorando, entre otros aspectos, el volumen de superficie a forestar, el grado de fragmentación de los terrenos y porcentaje de erosión, el número de propietarios, el tipo de terrenos y las actuaciones llevadas a cabo por los solicitantes para la integración laboral de las personas con discapacidad.

"SEMBRAR EDUCACIÓN AMBIENTAL"

GUÍA DIDÁCTICA "SEMBRAR EDUCACIÓN AMBIENTAL". CLAVES PARA LA INTEGRACIÓN DEL HUERTO ESCOLAR COMO RECURSO EDUCATIVO EN LA EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA

El huerto escolar es un potente recurso educativo en el que observar y experimentar muchos de los contenidos curriculares, vinculados al conocimiento del medio natural y la producción de alimentos, tan necesario en la sociedad actual.

Con escasos recursos se puede despertar el interés de los niños y jóvenes, no sólo en el conocimiento teórico de la vida de las plantas, sino en la interacción de todo un ecosistema, desarrollándose actitudes y comportamientos respetuosos con el medio ambiente.

Esta guía didáctica ofrece a los educadores los conocimientos básicos, así como los recursos, las herramientas metodológicas y las actividades prácticas necesarias para iniciar un proyecto de huertos escolar en el centro educativo o para dar valor al existente.

Puedes descargar la guía en:

MUY CERCA DE PEÑARANDA DE DUERO: LA YECLA

El Espacio Natural de La Yecla y los Sabinares del Arlanza abarca dentro de su territorio, además del desfiladero que le da nombre, el valle medio del Arlanza, las Peñas de Cervera, el cañón del Matavicias, la meseta de Carazo el monte Gayubar y la sierra de Las Mamblas. El famoso paraje de La Yecla es una profunda y estrecha garganta excavada en los espesos bancos de calizas que caracterizan el relieve de las Peñas de Cervera. Una serie de puentes y pasarelas colgantes permiten recorrer andando esta cluse, a fondo no llegan casi nunca los rayos del sol. 


En estas tierras burgalesas se localizan los que se pueden considerar los más extensos y mejor conservados sabinares de todo el planeta. Algunas de las sabinas del Arlanza superan los dos mil años de vida.

El relieve rocoso -con grandes cortados calizos prácticamente inaccesibles- ha favorecido el desarrollo de una variada y abundante población de aves rapaces entre las que destacan las cerca de cien parejas de buitre leonado.

El Arlanza es el río mitológico por excelencia de Castilla y en sus aguas se reflejaron los rostros legendarios de sus héroes fundadores. Por si todos los encantos naturales que atesora en su interior tan laberíntico paisaje no fuesen suficientes, en pocos kilómetros y formando un triángulo irrepetible se localizan tres joyas patrimoniales de categoría universal: las ruinas del monasterio de Arlanza, la villa de Covarrubias y el claustro románico de Santo Domingo de Silos.

Vegetación
La encina, que por lo general presenta un porte arbustivo debido al intenso carboneo a que ha sido sometida, acompañada de matas de sabina, enebro y en el estrato inferior por aulagas, tomillos, lavándulas y gayuba, junto con la sabina que ocupa los suelos más pobres dando lugar a una formación abierta, son las especies a destacar. Sin olvidar otras formaciones como el quejigar que ocupa los terrenos margosos y coluviales profundos, los rebollares que adoptan la forma de monte bajo y ocupan suelos silíceos, la escasa vegetación ripícola que acompaña a los ríos Arlanza y Mataviejas, y por último los pinares que se presentan en tres especies: Pinus pinaster, Pinus sylvestris y Pinus nigra.

Fauna
Desde un punto de vista faunístico la zona presenta especial interés por encontrarse en la misma varias colonias de buitre común, alimoche, águila real, águila perdicera, búho real, rabilargo, chova piquirroja. Entre los mamíferos están catalogados de interés especial el desmán de los Pirineos y el gato montés, junto a otras especies de interés como liebre, conejo, zorro, jabalí y corzo. Por otra parte, entre los artrópodos, destacar la presencia del cangrejo autóctono de río.

Geomorfología
La geomorfología de la zona está marcada por los bancos calizos del Cretácico Superior y por los movimientos que en ellas produjo la orogénesis Alpina. Estos bancos forman el techo geológico que suavemente ondulado por la orogenia Alpina es erosionado intensamente por ríos y arroyos, dando lugar a un relieve general típicamente calizo conforme: depresión sinclinal del río Mataviejas y la loma anticlinal rebajada de Santo Domingo de Silos, que la flanquea por el Norte.

Paisaje
Topografía escarpada de paredes calizas, atravesadas por el río Cauce, Arlanza, Mataviejas, ..., en las que contrasta la roca vertical salpicada en algunos lugares por sabinas, encinas, quejigos y alguna fuente que alimenta la corriente.

Valores que justifican su declaración
Los principales recursos naturales de la zona son la geomorfología (los cañones y escarpes calizos), la vegetación (el sabinar y el encinar) y la fauna (las colonias de buitre leonado) que forman un paisaje íntimamente relacionado. Junto a ellas no se pueden olvidar dos centros culturales de primer orden, ya que en ellos se gestó Castilla y el castellano: Covarrubias y Santo Domingo de Silos.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Granjas de cerdos y purines

La instalación de granjas porcinas industriales en Peñaranda de Duero y en el resto de la ribera del Duero, Puede estar ocasionando, entre otros problemas, una grave contaminación por nitratos de los suelos y las aguas subterráneas. Existen alternativas de tratamiento de los purines y de gestión de las granjas que podrían mejorar mucho esta preocupante situación.

Recientemente, el ayuntamiento peñarandino ha dado permisos de actividad a una nueva granja porcina a la vez que alerta de los problemas de olores y restos que ocasionan, llegando a anunciar el cambio en las ordenanzas municipales a este respecto.


El ganado porcino está creciendo a un ritmo galopante. La expansión continua de la industria agroalimentaria, que marca fuertemente los hábitos alimenticios de los ciudadanos y que prima la cantidad frente a la calidad, está provocando un cambio drástico en las formas tradicionales de cría de cerdos.

Año tras año vemos extinguirse la imagen tradicional del ganadero propietario de 7 u 8 cerdos, cuyos estiércoles iban destinados a abonar sus tierras, para el cual los desechos o basuras del ganado no constituían un problema, sino todo lo contrario, un beneficio –de hecho, así llaman al estiércol en algunas zonas de la Península– valiosísimo para mantener o aumentar la fertilidad del terreno. Al tiempo, se imponen grandes explotaciones de cientos o miles de cerdos, criados con sistemas intensivos.

Las nuevas instalaciones pueden ser propiedad de los mataderos y fabricantes de piensos –auténticos lobbies del sector– o alquiladas. Pero quizá la fórmula más extendida sea el sistema de integración: el ganadero aporta la granja, el agua, la mano de obra y la gestión de residuos, mientras que los propietarios de los animales –frecuentemente los mismos fabricantes de piensos– se encargan del transporte, les proporcionan la alimentación y los vacunan.

Muchas son las consecuencias e impactos que está provocando este cambio en la ganadería porcina, tanto económicos como sociales, sanitarios y ambientales. En este artículo nos vamos a centrar en el problema de los purines, de cómo ese beneficio que tradicionalmente suponía el estiércol de los cerdos se está convirtiendo en uno de los mayores problemas ambientales y de salud pública en algunas comarcas de la Península.

El problema de los purines
Las granjas intensivas emplean sistemas de limpieza en los que se utiliza el agua a presión para el arrastre de las deyecciones. Este sistema, que en un primer momento facilita considerablemente el manejo de los excrementos y aporta mejoras en las condiciones higiénicas y sanitarias de las granjas, tiene, por el contrario, la enorme desventaja del gran incremento del consumo de agua y de la complicación del manejo del purín. El purín es el estiércol licuado, pastoso o semilíquido, con fuerte olor amoniacal, resultado de la mezcla de las defecaciones, aguas de lavado y restos de piensos.

El hecho de que el estiércol de porcino sea limpiado por el arrastre de agua, en principio, no implica que cambien sus características agronómicas en cuanto a materia orgánica y nutrientes. Por tanto, su aplicación como abono órgano-mineral en los cultivos es una práctica agrícola recomendable especialmente en países como España y Portugal, donde los suelos tienen unos bajos índices de materia orgánica. Por otra parte, esta práctica implica cumplir con uno de los principios ecológicos básicos, como es el de cerrar el ciclo de las materias primas.

Sin embargo, la gestión y valorización agrícola de los purines se ve limitada por sus costes de manejo y transporte debido a su alto contenido en agua –en torno al 95%– y, sobre todo, por la sobrecarga y concentración de la cabaña ganadera en algunos puntos de nuestro municipio, lo que ocasiona que su aplicación como abono sea costosa y difícil, al no existir terreno próximo disponible que pueda recibir tanta cantidad de estiércol sin provocar, a su vez, contaminación de suelos y acuíferos. El excesivo aporte de estiércol provoca que los nitratos, las principales sales contenidas en los purines, se vayan filtrando y terminen contaminando acuíferos y aguas superficiales.

La OMS advierte de la peligrosidad de consumir agua que contenga más de 25 miligramos de nitratos por litro. Sin embargo, la UE permite el consumo de aquellas aguas cuya concentración de nitratos no supere los 50 µg/l, un nivel que se supera con creces en muchos acuíferos españoles.

El problema llega a ser más grave cuando la contaminación por nitratos procedentes de los purines pasa a las redes de agua potable de los municipios y, por tanto, son ingeridos por los ciudadanos. Recientemente se difundía en prensa la noticia de que 66 municipios catalanes tendrán que buscar suministros alternativos de agua al haber sido contaminados los que utilizaban.

En la medida en que en algunos puntos de Cataluña y del norte de la península se establecen restricciones a la actividad porcina, ésta se va desplazando hacia zonas más al sur. Por ejemplo, en Castilla y León hay una media de dos solicitudes por semana de apertura o ampliación de granjas de porcino.

Qué hacer con el purín
Una salida razonable al problema de los purines y al de la ganadería porcina pasa por conjugar los aspectos sociales, económicos, ambientales y sanitarios. Por desgracia, en éste como en otros tantos casos, la dimensión economicista es la que domina e impone sus criterios. De la conjunción de todas las variables resultaría como necesaria y urgente la reordenación de nuestra cabaña porcina en la que se debe primar la explotación familiar frente a la industrial e intensiva.

Por lo que respecta a los purines, es fundamental reestablecer el vínculo entre ganadería y agricultura, de tal manera que la conservación y fertilidad del suelo, así como el buen estado de las aguas subterráneas y superficiales, sea una condición básica y prioritaria sobre la que se sostenga toda política y gestión ganadera.

Si bien alguna normativa estatal, como la de Ordenación de las Explotaciones Porcinas (Real Decreto 324/2000) y otras autonómicas han aportado algunos elementos de regulación al sector, esta reglamentación en muchos casos no tiene carácter retroactivo para las explotaciones ya existentes. Otras veces, no hay seguimiento y vigilancia adecuados por parte de la Administración –granjas con muchos más cerdos de los autorizados, vertidos directos a cauces públicos, balsas claramente inadecuadas e ineficaces…–, o es ínfimo el valor coactivo de las sanciones, resultando rentable infringir la norma y pagar la sanción, si es que llega.

Por tanto, previa a toda medida de tratamiento final del purín, es necesaria y urgente la adecuación del volumen de la cabaña de cada comarca a la disponibilidad de terreno apto para recibir el purín sin que éste, por sobresaturación, termine contaminando suelos, agua y aire. 

Sí, la ganadería industrial está en el epicentro del cambio climático

Hay una doctrina que los medios de comunicación norteamericanos denominan «fair and balanced»: cada vez que un biólogo habla de la evolución biológica, la justicia y el equilibrio informativo exigen que un fanático religioso disfrute de su derecho a exponer, en pie de igualdad, el dogma de la creación. Del mismo modo, cada vez que un físico o un climatólogo hablan del cambio climático, un «experto» financiado por inocentes conglomerados corporativos ha de tener la oportunidad de la última palabra y los argumentos largo tiempo refutados. Se trata de una noble doctrina que intentaremos honrar yendo esta vez del negacionismo a la evidencia y las conclusiones consensuadas más allá de compromisos ideológicos o económicos.


Varios medios de comunicación reproducían ayer un artículo en el que Frank Mitloehner insistía en argumentos que han sido respondidos en repetidas ocasiones. Así, por ejemplo, un nutrido grupo de investigadores de la Universidad Johns Hopkins hizo pública en mayo de 2016 una carta en la que, de forma muy esquemática, exponían la «tergiversación de la evidencia» en que consiste la estrategia argumentativa de Mitloehner.

El artículo de Mitloehner trata de sacar nuevo jugo retórico de dicha estrategia tomando como punto de partida la minimización de las emisiones directas de la ganadería industrial. Bien, ciertamente hay margen para la guerra de cifras, aunque la que Mitloehner acepta es –por usar el término que él mismo emplea– irrisoria, no sólo por su fuente –la EPA de los lobistas del carbón–, sino porque se encuentra un orden de magnitud por debajo de las habituales (para una serie de ejemplos al azar consúltense fuentes disidentes como la FAO, el IPCC, Nature u otras publicaciones subversivas). No obstante, cedamos en la guerra de cifras, pues después de todo, quizá se trate del punto menos significativo del debate –y, congruentemente, el único del que nos habla Mitloehner–. ¿Por qué? Pues porque el principal impacto ambiental de la ganadería industrial estriba en su desmedido uso del suelo. Según datos de la FAO, la ganadería es el sector que mayor uso del suelo realiza, dando cuenta del empleo del 80% de las tierras agrícolas y utilizando para cebar ganado una tercera parte de los cereales cultivados anualmente. Es en el contexto de este desmedido uso del suelo donde se hacen palmarios los motivos por los cuales la ganadería industrial es el principal motor de la deforestación. Concretamente, se le atribuye en torno a un 80% de la deforestación a nivel global y es así habitualmente definida como la «principal impulsora de la deforestación tropical». Detengámonos un momento en esta noción: «tropical». Ella nos lleva de vuelta de la cuestión de la deforestación a la discusión acerca del cambio climático. Las selvas tropicales habían venido siendo concebidas como una de nuestras mejores bazas contra el cambio climático, dado que sólo de ellas –y de los océanos– cabía esperar procesos de recaptación natural de nuestras emisiones de carbono. Hablamos en pasado porque, gracias a la «principal impulsora de la deforestación tropical», la degradación de aquellos enormes sumideros de carbono ha hecho de ellos gigantescos emisores netos. Así, en lugar de absorber carbono, los ecosistemas tropicales lo emiten ahora a razón de unos 425 millones de toneladas anuales, un ritmo superior al de todo el tráfico de Estados Unidos.

Mitloehner no discute el impacto de la ganadería industrial en la pérdida de biodiversidad, que está dando lugar a la extinción masiva más rápida de la historia del planeta. Y hace bien en no discutirla, porque dada su intención de defender dicha industria estaría arrojando sobre su tejado la mayor de las piedras a su alcance. Sea como sea, e incluso aunque la guerra de cifras se saldase con la victoria del bando minoritario financiado por el extraordinariamente concentrado e influyente oligopolio de los agronegocios, el cambio climático y la sexta extinción masiva van a continuar siendo los principales desafíos de nuestra generación, y la ganadería industrial va a continuar estando en el centro de ambos procesos.

Es realmente curioso que, más allá de la referida guerra gratuita de cifras, cuanto añade Mitloehner a su arsenal argumentativo sean tres dispositivos retóricos muy específicos: la salud, el desperdicio de alimentos y el reto de alimentar a la creciente población de nuestro planeta. Respecto de la salud no diremos gran cosa, pues se trata de una cuestión cuyo vínculo con la que nos ocupa sólo resulta perceptible desde los márgenes de las más desenfadadas maniobras propagandísticas. Anotemos tangencialmente que, mientras la evidencia apunta que las emisiones europeas de gases de efecto invernadero se reducirían en un 40% sólo con que los europeos consumiéramos la mitad de carne y lácteos, lo que venimos haciendo por lo pronto es consumir, respectivamente, el doble y el triple de carne y lácteos que la media mundial, y asimismo un 70% más de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

En cuanto al desperdicio de alimentos, Mitloehner nos recuerda que «los animales rumiantes crecen gracias a alimentos que no son comestibles para los humanos», pero por algún motivo olvida añadir que «cerca de la mitad de la superficie de la tierra utilizable y la mayor parte del uso humano de agua se dedican a la agricultura (…). La mayor fuente de desperdicio de alimentos procede hoy no de los alimentos que descartamos y arrojamos a la basura, sino de alimentar mediante cultivos aptos para el consumo humano animales criados industrialmente». En otras palabras, lo que Mitloehner olvida comentar es que cerca del 40% de la cosecha mundial de cereales se destina a cebar ganado en un proceso, por cierto, extremadamente ineficiente: de cada 100 calorías que una vaca recibe en forma de grano apto para el consumo humano ofrece sólo 3 en forma de carne. La evidencia acumulada acerca de este desperdicio es abrumadora. Para los interesados en aproximarse a ella eludiendo la amplia literatura técnica disponible, quizá la mejor recomendación sea el trabajo de Philip Lymbery, de cuyo último libro proviene nuestra última cita. Cabe, en cualquier caso, aproximarse desde una enorme variedad de perspectivas al señalado derroche. WWF se hacía recientemente eco del mismo en los siguientes términos: «alimentar animales con cultivos que podrían ser consumidos por los seres humanos no es sólo una forma ineficiente de agregar proteína a un tipo de dieta que, por añadidura, está teniendo un impacto negativo en nuestra salud», sino que supone además una grave «amenaza para la biodiversidad de muchas de las áreas más valiosas y vulnerables de la Tierra, como los bosques de la Amazonía, el Cerrado, la cuenca del Congo, el Yangtsé, el Mekong, el Himalaya y la meseta del Decán. Muchas de estas regiones de alto riesgo ya sufren una presión considerable sobre sus recursos de tierras y aguas y no están adecuadamente protegidas por leyes medioambientales. La creciente demanda de productos ganaderos y la asociada intensificación y expansión agrícola amenazan la biodiversidad de estas áreas y la seguridad de recursos y agua de sus habitantes».

Finalmente, en cuanto a la tercera pata del banco de Mitloehner –el reto de alimentar a un planeta en expansión demográfica–, se trata de un problema grave y real que, tal y como apunta la evidencia disponible, podrá abordarse sólo mediante una radical reformulación del sistema alimentario industrial y, de hecho, mediante su abandono y sustitución por prácticas agrarias ecológicas. Por desgracia, tal y como comentaban recientemente en Nature John Reganold y Jonathan Wachter, «las corporaciones agroindustriales globales y nacionales, las industrias agroquímicas, las compañías de productos básicos y las empresas alimentarias tienen un gran interés en preservar el modelo agroindustrial convencional, gobiernan el mercado en el sistema alimentario cada vez con mayor poder y han influido fuertemente en la toma de decisiones políticas para favorecer este modelo».

En vista de todo lo indicado, resultan más que comprensibles las palabras de Joseph Poore, autor de la mayor base de datos acerca del impacto ambiental de la industria alimentaria y asimismo de un detallado estudio al respecto publicado en Science a finales de mayo de 2018. Según Poore, «una dieta vegana es probablemente la forma más sencilla de reducir el impacto humano en el planeta, y no sólo desde el punto de vista de los gases de efecto invernadero, sino asimismo desde el punto de vista de la acidificación global, la eutrofización, el uso de la tierra y el del agua».

Artículos como el de Mitloehner no pueden ser considerados inocentes. Habida cuenta de que la mayor parte del impacto humano en el medioambiente proviene del consumo doméstico, que da cuenta del 60% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y de entre el 50% y el 80% del uso total de tierra, materiales y agua, invitar al lector a la complacencia respecto de sus hábitos de consumo puede ser útil desde el punto de vista de las corporaciones de las que nos hablan Reganold y Wachter, pero desde el punto de vista moral se trata de una actitud, cuando menos, imprudente.

Asier Arias Domínguez
Profesor de Filosofía y autor de 'La economía política del desastre'

martes, 11 de diciembre de 2018

Recursos de educación ambiental para niñ@s

Es el elemento natural más abundante de la tierra, ocupando más de dos tercios de la superficie terrestre. También está presente en grandes cantidades en nuestro cuerpo (más del 70% está formado por agua) y en las plantas, donde puede llegar en algunos casos a alcanzar un porcentaje del 99%.


El oxígeno, partícula elemental para el desarrollo de la vida, se disuelve en pequeñas cantidades en el agua (aproximadamente diez moléculas de oxígeno por cada millón de moléculas el agua), lo que permite la vida de millones de animales acuáticos.

Puede encontrarse en varios estados físicos: sólido, líquido y gaseoso. Cada uno de estos nos afecta directamente de distintas formas. Así, los océanos (en estado líquido) adquieren gran influencia en el balance energético del planeta y en los patrones climáticos. Además, la salinidad junto con otras propiedades constituye un medio atractivo para algunos seres vivos como los peces. El ecosistema marino más accesible es la zona costera, que soporta mareas, oleajes y corrientes que afectan a los distintos tipos de vida.

Los ecosistemas de agua dulce, por su parte, están dominados por los insectos.

La coexistencia de estos dos tipos de agua, provoca un continuo entre agua dulce y agua salada y ambientes donde se puedan dar las dos posibilidades.

A pesar de la omnipresencia del agua, hoy en día hay muchas poblaciones humanas que no tienen acceso al agua pura para beber, cocinar, limpiar o para la industria. También hay ciudades con ríos que debido a su alta contaminación, no pueden ser usados como fuente de consumo.

¿Y cómo podemos explicar esto para que los niños lo entiendan?

El agua tiene un montón de propiedades físicas. Una de ellas es la densidad, a partir de la cual aparece el fenómeno de la tensión superficial. Este proporciona un hábitat especializado para muchos animales ya que pueden flotar sobre la capa superficial del agua. En esta actividad pondremos en práctica los fenómenos de la tensión superficial y la flotación. 

Abrimos Hilo .....

El envase del futuro

El plástico es el enemigo público número uno y algunas entidades investigan cómo será el envase del futuro, desde cómo reducir el volumen que se fabrica o mejorar su reciclaje en el hogar hasta cómo dar valor al residuo para que tenga una segunda vida o se convierta en una apreciada materia prima.


Con ese fin nació “TheCircularLab”, un centro de innovación pionero en Europa promovido por la entidad Ecoembes -entidad sin ánimo de lucro que promueve el reciclaje de envases- con el apoyo de la Comisión Europea, el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño. (GALERÍA FOTOGRÁFICA)

Localizado en la capital riojana, “TheCircularLab” basa su existencia en el tránsito desde el viejo y obsoleto axioma de “usar y tirar” hacia el nuevo manual de la economía circular que se abre camino en las economías más avanzadas del planeta, basado en la racionalidad de la triple “r”: reducir, reutilizar y reciclar.

Además las repercusiones sociales, ya que una menor contaminación del aire, del agua o del suelo redundará en beneficio de la salud pública, así como la trascendencia económica, pues un modelo que se basa en la economía circular va a ser en el futuro un motor de crecimiento y de creación de empleo.

La Economía Circular, motor de empleo
En declaraciones a EFE, Zacarías Torbado se ha referido a los informes de la Comisión Europea que apuntan que durante los próximos dos años se van a crear unos 160.000 nuevos empleos relacionados con la economía circular, y ha destacado que este modelo de desarrollo requerirá además la creación de nuevas profesiones y de perfiles laborales “híbridos” adaptados a las nuevas necesidades.

Trabajan en un entorno real y en colaboración con empresas y administraciones públicas para mejorar todo el ciclo de vida de un envase: su diseño y fabricación, el reciclaje en el hogar o la empresa, el depósito en el contenedor adecuado, las rutas de transporte, su tratamiento en las plantas de selección y reciclaje o finalmente su reintroducción en el ciclo de consumo a través de nuevos productos.

“TheCircularLab” ha impulsado la gestión inteligente de los residuos – un concepto que han bautizado como “smart waste”-, ha promovido la concienciación y sensibilización ciudadana a través de diversos programas y el centro se ha convertido en un punto de encuentro del emprendimiento medioambiental y escaparate de innovaciones en el ámbito del reciclaje.

El plástico, hoy por hoy insustituible
Zacarías Torbado ha explicado que el centro ha sido concebido como un lugar “abierto” a estudiantes, empresas, universidades, administraciones o empresas interesadas en mejorar el envase en cualquiera de sus etapas y en compartir ideas y proyectos para avanzar en el concepto de la economía circular.

Y entre esos componentes reciclados él cita también el plástico, porque considera que es un material, hoy por hoy, “insustituible” en muchos usos y uno de los que mejor van a evidenciar el nuevo modelo de la economía circular.

Fuente: EFE Verde / Raúl Casado Orozco,


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El consumo de agua per cápita en Castilla y León fue de 152 litros por persona y día

info@lineaverdemunicipal.com

El consumo medio de agua por persona en el hogar durante el año 2016 fue de 136 litros por habitante y día, un tres por ciento más que en 2014, cuando se consumían 132 litros por persona y día, según datos de la Estadística sobre el suministro y saneamiento de agua, publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que señala que el agua más cara se paga en Cataluña frente a Castilla y León, la comunidad autónoma con el precio más bajo.

Durante ese ejercicio se suministraron a las redes públicas de abastecimiento urbano 4.290 hectómetros cúbicos (hm3) de agua, lo que representa un 0,4% más que la registrada en la anterior encuesta, realizada en 2014, dado el carácter bianual de este estudio.

De este volumen, casi tres cuartas partes fueron agua registrada, que se midió en los contadores de los usuarios, mientras el resto no se midieron sino que se estimaron mediante aforos.

Además, el INE expone que el consumo de agua de los hogares se incrementó un 2,6 por ciento respecto a 2014 mientras que los sectores económicos redujeron un 7,6% y el consumo del riego de jardines, baldeo de calles entre otros usos, también bajó un 7,2%.

Por otro lado, la pérdidas reales de agua, es decir las fugas, roturas y averías en la red de suministro, llegaron a 701 hectómetros cúbicos, es decir, que se pierde el 16,7% del total del agua que se suministra a las redes, casi el doble de las conocidas como pérdidas aparentes (errores de medida, fraudes y consumos autorizados no medidos) que llegaron a 389 hectómetros cúbicos.

Coste unitario del agua
Por otro lado, el INE ha analizado el coste unitario del agua, que se cifra en 1,95 euros por metro cúbico en 2016, lo que supone un 3,2% más que en 2014.

Este valor resulta del cociente entre los importes abonados por el suministro de agua más los importes que se abonan en concepto de alcantarillado, depuración y cánones de saneamiento o vertido y el volumen de agua registrada y distribuida a los usuarios.

Asimismo, el coste unitario del suministro de agua llegó a 1,17 euros por metro cúbico, es decir que subió un 6,4% respecto a la encuesta anterior, en 2014. Por el contrario, el coste de saneamiento (alcantarillado, depuración, cánones de saneamiento y vertido) fue de 0,78 euros, un 1,3% menos que dos años atrás.

Cataluña, la más cara, y Castilla y León, la más barata
Del total de agua consumida, el 65,6% del recurso captado por empresas y entes públicos que suministran agua procedía de aguas superficiales; el 29,6%, de aguas subterráneas y el 4,8% provino de aguas desaladas.

Por comunidades autónomas, de acuerdo con el análisis del INE, laquellas donde aumentó más el volumen de agua registrada y distribuida en 2016 respecto a 2014 fueron Baleares, con un 10,1%; Canarias, 9% más y Extremadura, un 7,8% más. Por el contrario, las que más redujeron el consumo fueron Castilla y León, con un -15,8%; País Vasco (-6,9%) y Cantabria (-5,4%).

Por volumen distribuido las que más agua consumieron en 2016 fueron Andalucía, con el 16,9% del total; Cataluña, con el 14,5% y Comunidad de Madrid, 13,1%. Las que menos agua consumieron fueron La Rioja (0,7%); Cantabria (1,4%) y Navarra (1,5%).

En cuanto a los litros de agua y día por consumidor, los que más agua usaron cada día fueron los habitantes de la Comunidad Valenciana (163 litros por persona y día); Cantabria (155 litros por persona y día) y Castilla y León, con 152 litros por persona y día.

El precio del agua más cara está en Cataluña, con 2,69 euros por metro cúbico; Región de Murcia, con 2,61 euros por metro cúbico e Islas Baleares, con 2,32 litros por metro cúbico. Mientras, el agua más barata la disfrutan en Castilla y León, con casi la mitad, 1,16 euros por metro cúbico, La Rioja, con 1,17 euros por metro cúbico y Galicia, con 1,24 euros por metro cúbico. El coste medio unitario del agua en España se sitúa en 1,95 euros por metro cúbico.

Fuente: EcoAvant,

Artículo de referencia: 

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lunes, 10 de diciembre de 2018

SOLICITADA UNA NUEVA EXPLOTACIÓN PORCINA

Vista la instancia presentada por HERMANOS DE PABLO ARRIBAS S.L., por la que solicita licencia de actividad y licencia de obras para la explotación porcina de cerdos de cebo en el polígono 528 parcela 2203 del término municipal de Peñaranda de Duero, con referencia catastral 0054006VM6105S0001BO y con un presupuesto de 309.311,54 €uros.


Examinados los informes previos sectoriales, los cuales son favorables y autorizan dicha explotación y el informe técnico municipal nº 638 el cual es también Favorable, siempre y cuando acepten las siguientes prescripciones:

  • Autorización de la CHD para el abastecimiento de aguas subterráneas a nombre del mismo titular de la actividad y cumpliendo las condiciones que ellos convengan.
  • La adecuación de colores de materiales de acabados a la normativa vigente.
  • Siempre antes que presenten el proyecto del Centro de Transformación debidamente visado por colegio correspondiente.

La Corporación Municipal se da por enterada y acuerda conceder la licencia anteriormente solicitada y aprobar la liquidación del impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras. 

Curiosamente, el alcalde de Peñaranda pone en conocimiento en el Pleno que ya hay varias explotaciones porcinas en el municipio y comenta el gran problema de los olores y de los purines y que para evitar estos asuntos habrá que modificar las NNSS por el tema de las distancias y crear una ordenanza por el asunto de los purines. 

Parece, cuanto menos, una contradicción reconocer los problemas que causan este tipo de empresas y conceder nuevas licencias de actividad. También echamos en falta un informa de Impacto Ambiental y la publicación del informe técnico municipal nº 638 para conocimiento de la ciudadanía.

También ignoramos la publicación de este proyecto a Información Pública para la presentación de alegaciones en favor y en contra del mismo.

Hay que recordar que este tipo de proyectos generan malos olores en la localidad, como ha reconocido el alcalde y, al mismo tiempo, podría poner en peligro los diferentes acuíferos que hay en la zona.

Para terminar, nos gustaría conocer la posibilidad de empleo directo para trabajador@s de Peñaranda de Duero. Dudamos mucho de esta posibilidad pues la empresa que presenta el proyecto es de Aranda de Duero y podrá utilizar los mismos trabajador@s que tenga en la actualidad debido a la corta distancia entre ambas poblaciones.

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