miércoles, 8 de octubre de 2025

EL GASTO MILITAR DESTRUYE UN CRECIMIENTO SOSTENIBLE Y EN PAZ

 Desde la primera presidencia de Trump en la que presentó el documento de Estrategia Nacional de los EEUU por la que Rusia y China se convierten en enemigos de sus intereses, y aumentó un 10% su gasto militar y un 35% sus efectivos en Europa, la situación no ha hecho más que empeorar.

La Directiva de Seguridad Nacional presentada por Biden en marzo de 2021 ahonda en el mismo sentido y la llegada, de nuevo de Trump a la presidencia aumenta la exigencia de gasto militar y comercio de armas hasta el 5% del PIB de los países de la OTAN. Con el anterior listón del 2% la Alianza Atlántica era responsable de más de la mitad del gasto militar mundial y de dos tercios del comercio mundial de armas.

No debemos olvidar que las industrias militares de los países de la OTAN operan como salvaguardia de los intereses de las mayores corporaciones multinacionales contaminantes de carbono y provocan un daño medioambiental irreparable. En este sentido, consideramos inadmisible que los EEUU, así como gran parte de la coalición militar atlántica, excluyan las emisiones militares de los inventarios nacionales de emisiones. Los países de la OTAN, conscientes del reto que supone la crisis climática, se preparan para apropiarse de las últimas fuentes de petróleo y gas, y de los recursos necesarios para afrontar el colapso energético y dar una respuesta militarizada a las migraciones climática, que irán en aumento, convirtiendo el norte en una fortaleza mediante entes como la Agencia Europea de la Guarda de Fronteras y Costas (FRONTEX).

Uno de los casos de actuación militar con connotaciones medioambientales en las que se emplea la fuerza es el del gaseoducto Nord Stream 2, bloqueado en principio y destruido después por parte del gobierno fascista de Ucrania con el apoyo (si no la intervención directa) de países de la alianza atlántica.

Este hecho aumenta las posibilidades de venta de gas licuado de EEUU, que se extrae con la técnica del fracking, lo que mantiene el problema de la dependencia energética de Europa, siendo víctimas, además, del aumento del coste de una energía que general un a huella de carbono mucho mayor.

Sólo llevando a cabo un cambio regulado y sostenible del modelo energético, con CONTROL PÚBLICO y que promueva las energías renovables de forma solidaria en todo el territorio, se podrá reforzar la soberanía energética.



domingo, 24 de noviembre de 2024

Claves de la cumbre de Bakú: nueva financiación pero sin el adiós a los combustibles

 Claves de la cumbre de Bakú: nueva financiación pero sin el adiós a los combustibles


¡Saludos desde Bakú!

La cumbre del clima anual de la ONU, la COP29, que este año ha sido en la capital de Azerbiyán, Bakú, ha terminado hace solo unas pocas horas. Ha sido un caótico final que se ha prolongado durante demasiado tiempo (debía haber terminado el viernes por la tarde pero no se clausuró hasta bien entrada la madrugada del sábado al domingo).

El último tramo fue tan tenso que muchos negociadores de los países, analistas y activistas pensaban que se iba a cerrar sin acuerdo. Pero al final lo hubo y se logró pactar la nueva meta de financiación climática. Aunque no se ha conseguido repetir el llamamiento, hecho por primera vez el pasado año en Dubái, para que las naciones transiten hacia el fin de los combustibles fósiles, los principales responsables de este problema.  

En este enlace se puede leer la crónica final de esta larguísima COP29. Pero resumo aquí algunas de las claves de esta conferencia: 

Refugio del multilateralismo

Vienen tiempos todavía más difíciles para la lucha internacional contra el calentamiento global debido al avance de los populismos de extrema derecha, que en muchas ocasiones ponen a las políticas climáticas en el punto de mira de sus ataques cuajados de bulos. El mayor miedo ahora es la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca, que ya sacó a su país del Acuerdo de París en su anterior mandato. A ese avance de los ultras, que también se siente en el corazón de la Unión Europea y Latinoamérica, se le unen los conflictos bélicos que tienen al mundo en vilo. En este contexto, que los casi 200 países del mundo que participan en estas conversaciones logren ponerse de acuerdo en otra cumbre del clima (aunque sea con un pacto débil o insuficiente) es sorprendente.

Las COP del clima son la aldea gala del multilateralismo, quizás, el último reducto. Tras el acuerdo, de madrugada, António Guterres, secretario general de la ONU, lo explicaba así: "Se trata de una negociación compleja en un panorama geopolítico incierto y dividido. Felicito a todos los que trabajaron arduamente para crear consenso. Ustedes han demostrado que el multilateralismo, centrado en el Acuerdo de París, puede encontrar un camino a través de las cuestiones más difíciles".

'Show me the money'

El tema central de esta COP29 era la financiación, el debate más tenso en este tipo de conferencias. Se ha acordado un nuevo objetivo de financiación climática destinado a que los países con menos recursos puedan transformar (o poner en marcha desde la nada) sistemas energéticos limpios de gases de efecto invernadero. Y, también, para que puedan protegerse de los impactos del calentamiento.

El pacto establece como nuevo objetivo de financiación climática genérico llegar a movilizar 1,3 billones de dólares para 2035.

Pero lo importante, porque es donde se baja al detalle, son los al menos 300.000 millones que los países ricos deberán proporcionar a través de ayudas públicas y créditos que arrastren inversión privada también. 

Se abre la puerta también a que naciones poderosas que dentro de las negociaciones de la ONU no están dentro de la categoría de países desarrollados (como China o Corea del Sur) puedan aportar a la meta genérica de los 1,3 billones, pero de forma voluntaria. 

Además, se deja claro que todos los proyectos climáticos de los bancos multilaterales de desarrollo (donde están presentes las naciones occidentales, pero también China y otros Estados con altos ingresos) podrán contar para alcanzar la meta de los 300.000 millones.  

En el texto también se hace un llamamiento a la importancia de “reformar la arquitectura financiera multilateral” y se aboga por eliminar los “obstáculos” que se encuentran los países en desarrollo para poder recibir inversiones, como “los niveles de deuda insostenibles”.   

 Descontento

Esos 300.000 millones están muy por debajo de las verdaderas necesidades que tienen los países en desarrollo para recortar sus emisiones y protegerse de un calentamiento del que no son los principales responsables. Porque necesitan billones para ello. En el plenario de cierre de la cumbre varios de los países llamados a ser receptores de los fondos, como Cuba, Bolivia y la India, han reprochado a las naciones ricos su falta de compromiso. La representante de Nigeria ha calificado de “insulto” y “broma” la cantidad puesta sobre la mesa por las naciones desarrolladas.

Javier Andaluz, que ha estado siguiendo las negociaciones para Ecologistas en Acción desde Bakú, lo resume así: "los países desarrollados dinamitan cualquier credibilidad y abandonan cualquier intención de ser solidarias con los millones de personas que ya están sufriendo las consecuencias de la emergencia climática”. Mientras, al otro lado, la Unión Europea defiende que la meta a la que se ha comprometido es un objetivo realista y realizable. Recuerdan que los 300.000 millones supone triplicar el objetivo vigente, que es de 100.000 millones anuales. 

En lo que coinciden tanto unos como otros es en la forma poco trasparente en la que ha llevado la presidencia las negociaciones, con un caótico final que casi hace fracasar la conferencia y con muchos de los negociadores pendientes de si perdían los carísimos vuelos de regreso a sus casas. 

¿Dónde están los combustibles?

Lo que no se ha conseguido en esta COP es reiterar el llamamiento a que los países transiten para dejar atrás los combustibles fósiles, que por primera vez en 30 años de negociaciones se consiguió en la cumbre de Dubái en 2023. Pero los países más dependientes del petróleo, con Arabia Saudí a la cabeza en público, han batallado desde entonces en todos los foros en los que han podido para que no se vuelva a incluir. 

En la COP29 lo han conseguido y no se ha podido cerrar un acuerdo sobre el texto de transición justa en el que se debían hacer esas referencias a los combustibles fósiles y a los resultados de Dubái. Y lo mismo ocurrió unos días antes con la declaración final de la cumbre de los líderes del G-20 en Río de Janeiro.  

De Bakú a Belén

Ese mensaje era importante pensando en la próxima cumbre, que se celebrará en la ciudad brasileña de Belén. Porque allí todos los países del mundo deberán poner sobre la mesa sus nuevos planes de recorte de emisiones de gases de efecto invernadero, que deben tener esa transición para alejarse de los combustibles en el centro de las actuaciones que prevean. 

Mercados de carbono

En esta cumbre se ha cerrado por fin el acuerdo sobre mercados de carbono, que despeja el camino para que pueda crearse un sistema internacional para comerciar con esos derechos y cuya aprobación se arrastraba sin éxito desde 2016. Pero todavía faltan por desarrollarse por completo en 2025 las reglas técnicas.

En cualquier caso, muchos activistas temen que lo que pueda ocurrir con estos mercados, muy cuestionados en los últimos años por las dudas sobre sus beneficios climáticos reales. An Lambrechts, de Greenpeace, lo resume  así: "los mecanismos de mercado de carbono acordados en la COP29 no son una fuente real de financiación climática, van a ser una falsa solución que usará la industria de los combustibles fósiles, permitiéndole compensar las nuevas emisiones que seguirán emitiendo". 

Esto es todo. Pero, antes de despedirme, os dejó aquí el podcast que grabé con mis compañeros del equipo de audio de EL PAÍS sobre esta cumbre y las negociaciones sobre cambio climático de la ONU. 

Un saludo y gracias por leernos

viernes, 1 de diciembre de 2023

♻️ Acto "Devolver el casco 2.0" sobre el sistema de depósito, devolución...


Acto "Devolver el casco 2.0" sobre el sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR), con la participación de Miquel Roset y Ana Gutiérrez. Organiza la Red de Economía Circular y Residuos de Izquierda Unida y con la colaboración de la plataforma "Retorna"

IMPACTO AMBIENTAL DE LAS MACROGRANJAS

La Comisión Europea responde a Sira Rego ante el impacto ambiental de las macrogranjas que ‘España debe adoptar más medidas’ ya que ‘no han sido suficientes para alcanzar los objetivos’

La alta institución detalla ahora por escrito sobre la pregunta que le trasladó la eurodiputada y portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo hace dos meses -en plena campaña de ataques y bulos del PP contra Alberto Garzón- qué acciones concretas se deben implementar para hacer frente a la contaminación de acuíferos, entre ellas ‘revisar y designar zonas vulnerables a los nitratos en siete regiones, incluir todos los elementos obligatorios necesarios en los programas de acción para cinco regiones y adoptar medidas adicionales para las cuatro regiones’ donde han resultado insuficientes.


La Comisión Europea advierte de que nuestro país sigue incumpliendo la directiva sobre nitratos, en buena medida porque las macrogranjas, junto a otras actividades agrícolas y ganaderas, siguen contaminando importantes acuíferos, lo que se conoce técnicamente como eutrofización. De ahí que el alto organismo europeo advierta con rotundidad que ‘España debe adoptar más medidas contra la eutrofización para todo el país, puesto que las adoptadas hasta la fecha no han sido suficientes para alcanzar los objetivos de la Directiva’.

Así se recoge textualmente en una respuesta escrita que la Comisión Europea traslada directamente a Sira Rego. La portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo preguntó a la Comisión hace exactamente dos meses -en plena la campaña de ataques y bulos del Partido Popular y la extrema derecha contra Alberto Garzón- por la verdadera posición de la Unión Europea (UE) frente al “impacto ecológico” de las macrogranjas y sobre “qué modelos de ganadería son los más apropiados para cumplir con los objetivos de sostenibilidad, calidad y bienestar animal”, en línea con lo que había expresado el ministro de Consumo.

Entre las medidas concretas que la Comisión Europea detalla ahora a la eurodiputada y portavoz de IU en Bruselas que debe acometer España con urgencia están ‘revisar y designar zonas vulnerables a los nitratos en siete regiones, incluir todos los elementos obligatorios necesarios en los programas de acción para cinco regiones y adoptar medidas adicionales para las cuatro regiones en las que las medidas establecidas han resultado insuficientes para alcanzar los objetivos de la Directiva”.

El texto de la respuesta recuerda también con meridiana claridad que ‘la Comisión envió una carta de emplazamiento y un dictamen motivado en el que destacaba el incumplimiento por parte de España de la Directiva sobre nitratos. En 2021, la Comisión anunció su decisión de llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por no haber tomado medidas suficientes’.

Rego señalaba en su iniciativa parlamentaria, al hilo de lo defendido siempre en sus declaraciones como ministro por Garzón y por Izquierda Unida, que “las instalaciones ganaderas conocidas como ‘macrogranjas’ establecen un modelo de ganadería intensiva que, como afirman múltiples informes, tienen un alto impacto ecológico allí donde se instalan, contaminan los acuíferos y dificultan su habitabilidad, contribuyendo a la despoblación de regiones ya de por sí afectadas por esto”.

En esta misma línea, la Comisión Europea especifica en su respuesta que ‘en su Estrategia ‘De la Granja a la Mesa’, la Comisión anunció su apoyo a la transición hacia una ganadería sostenible, comprometiéndose a revisar la legislación en materia de bienestar animal antes de finales de 2023’.

El órgano de gobierno europeo expone también que ‘está examinando la legislación sobre aditivos para piensos para reducir las emisiones de metano. Las explotaciones ganaderas industriales también están contempladas en la Directiva sobre las emisiones industriales, así como en las conclusiones sobre las mejores técnicas disponibles que establecen niveles de emisiones para el amoniaco’.

‘Se ha previsto -especifica por su importancia dada la inmediatez- una revisión en abril de 2022 que incluirá opciones para reducir la contaminación, también en relación con la cría de ganado vacuno, porcino y de aves de corral’.

La Comisión Europea completa su respuesta a Sira Rego comentando que ‘los proyectos de ganadería intensiva entran en el ámbito de aplicación de la Directiva sobre la evaluación de impacto ambiental, que requiere una evaluación de las repercusiones en el medio ambiente de los proyectos importantes’.


DECRECER PARA VIVIR

IU plantea una “alternativa social y medioambientalmente justa” para hacer frente a un sistema que lleva a una “crisis energética, climática y de biodiversidad sin precedentes”

En la celebración hoy del Día Internacional de la Tierra, Eva García Sempere, responsable federal de Ecología de Izquierda Unida, llama a “construir espacios de reflexión y debate entre las fuerzas políticas de izquierdas, los sindicatos de clase, las organizaciones sociales y ecologistas, la comunidad científica y cuantas personas quieran participar desde el convencimiento de que hemos de diseñar un nuevo modelo de sociedad y de relaciones laborales, productivas y de consumo que nos permita soñar con un futuro”.

La responsable federal de Ecología de Izquierda Unida, Eva García Sempere, considera que esta formación tiene la “obligación como organización de izquierdas transformadora” de plantear junto a otras fuerzas una “alternativa democratizadora social y medioambientalmente justa y solidaria” que haga frente al actual sistema económico, que “menosprecia la huella y la deuda ecológica que genera, y nos ha llevado a las puertas de una conjunción de crisis energética, climática y de biodiversidad sin precedentes”.

En la celebración hoy del Día Internacional de la Tierra, García Sempere traslada el “llamamiento” que hace IU para “construir espacios de reflexión y debate entre las fuerzas políticas de izquierdas, los sindicatos de clase, las organizaciones sociales y ecologistas, la comunidad científica y cuantas personas quieran participar desde el convencimiento de que hemos de diseñar un nuevo modelo de sociedad y de relaciones laborales, productivas y de consumo que nos permita soñar con un futuro”.

Este planteamiento de Izquierda Unida se recoge también en el manifiesto ‘Decrecer para vivir’, que firman miembros de la dirección como Sira Rego o Carlos Sánchez Mato, portavoz federal y responsable de Programa y Argumentario, respectivamente, junto a una decena más de dirigentes promotores del denominado ‘Grupo de Decrecimiento’. En éste se aboga por un modelo que “desde la ciencia, los límites biofísicos del planeta y la redistribución de los recursos nos permita alcanzar la igualdad real entre todas las personas que convivimos en este planeta”.

“Hay que diseñar un nuevo modelo de sociedad -explican- que, a la vez de atender las necesidades básicas de las personas para una vida sana y digna, sea capaz de mantener nuestro entorno vital en condiciones óptimas para la vida de quienes nos seguirán y de todas las especies del planeta, mediante una redistribución justa de los recursos que abandone los modelos de acumulación del sistema actual”.

García Sempere incide en que “es obvio que los límites del planeta han sido rebasados por la necesidad de crecimiento continuo del sistema capitalista” y que esto “no solo lo denunciamos organizaciones de izquierda o movimientos ambientalistas, sino que también lo reconocen los propios científicos del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático)”

Una de las afirmaciones más contundentes del informe del IPCC filtrado hace alrededor de un mes señala textualmente que ‘Algunos científicos subrayan que el cambio climático está causado por el desarrollo industrial y, más concretamente, por el carácter del desarrollo social y económico producido por la naturaleza de la sociedad capitalista, que, por tanto, consideran insostenible en última instancia’.

La responsable federal de Ecología de Izquierda Unida considera que estamos ante una conjunción de crisis que “por sus características de irreversibilidad y afección estructural a la vida tal”, no solo “nos pone de nuevo en la casilla de salida de la enésima crisis económica y social, sino que impacta en las condiciones y factores que han posibilitado el desarrollo de la vida en partes significativas del planeta”.

Para García Sempere, no solo hay que “hacer frente a la contradicción básica entre la búsqueda del crecimiento continuo y la propia finitud de los recursos”, sino también “dar una respuesta socialmente justa al decrecimiento material inevitable producido por una progresiva escasez que puede convertirse en agotamiento en pocos años”.

Para realizarlo hay que “tener en cuenta las diferencias culturales, las divergencias entre el mundo rural y el urbano, y, sobre todo, las tremendas y crecientes desigualdades económicas entre las personas cada vez más pobres y aquellos cada vez más obscenamente ricos”.

Por este tipo de razones “Izquierda Unida se abre a la sociedad y a quienes deseen participar en esta reflexión multimodal, para poner negro sobre blanco el nuevo modelo que defenderemos y al cual aspiraremos como marco de una nueva sociedad más justa, igualitaria y, sobre todo, respetuosa con el equilibrio ecosistémico del planeta”, señala la dirigente federal.

sábado, 28 de octubre de 2023

El aumento del gasto militar de la OTAN lanza a la atmósfera tanto CO2 como ocho millones de coches

 El aumento del gasto militar de la OTAN lanza a la atmósfera tanto CO2 como ocho millones de coches

LAS ARMAS ESPAÑOLAS CONTRIBUYEN A ESTO

El gasto en Defensa de la Alianza Atlántica ha pasado desde 2021 de 1,16 billones de dólares a 1,26 billones. El presupuesto armamentístico al alza se empareja con una subida de las emisiones de CO2 del sector militar de los países de la OTAN.

El pasado mes de julio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asumía el compromiso de elevar el gasto en Defensa hasta el 2% del PIB y cumplir así con el objetivo de la OTAN. Ese porcentaje es una meta histórica de la Alianza Atlántica que, en los últimos meses, ha sido adoptada por una gran variedad de países. En 2023 la cifra de Estados que han anunciado elevar el presupuesto militar se ha doblado, pasando de seis a 11, y la lucha global contra la crisis climática no podría salir bien parada de esta espiral belicista.

El incremento del presupuesto militar de la OTAN va ligado a un aumento de las emisiones de CO2. Desde 2021 el gasto militar de la Alianza ha pasado de 1,16 billones de dólares a 1,26 billones en 2023, lo que ha supuesto que las emisiones de gases que calientan el planeta asociadas a la actividad militar hayan pasado de 196 millones de toneladas métricas a 226 millones, según los datos recabados por el Transnational Institute (TNI) y el Centre Delàs d'Estudis per la Pau.

El incremento de las emisiones de efecto invernadero asociadas a los ejércitos de la OTAN en tan sólo dos años equivale al CO2 liberado por 8 millones de coches. Si la Alianza Atlántica comparase sus emisiones con las de los países, ocuparía el puesto 40 en el ranking mundial, por encima de economías en desarrollo como Etiopía, pero también de estados ricos como Países Bajos. 

Si los países incluidos en la Alianza asumen en su totalidad el objetivo del 2% del PIB para gasto en Defensa, la huella de carbono militar de este grupo de Estados llegaría hasta los 467 millones de toneladas métricas en los próximos ocho años, lo que contrasta con la necesidad de reducir las emisiones de efecto invernadero un 43% a finales de década, según cálculos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). 

Los investigadores del TNI advierten de que la espiral de gasto armamentístico contrasta con los flojos esfuerzos económicos para financiar la lucha contra la crisis climática y ayudar a las naciones más empobrecidas a adaptarse a la coyuntura de emergencia ecosocial.

Con los fondos en Defensa de la OTAN, los países podrían dar cobertura durante 12 años al Fondo Verde por el Clima, una herramienta financiera creada en el Acuerdo de París que apenas dispone de liquidez y que debería contar con 100.000 millones de dólares anuales. Este fondo iba a servir para que los países en desarrollo pudieran financiar los gastos asociados a la mitigación del cambio climático. 

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que los países ricos deberían sumar, de manera anual, 340.000 millones de dólares para un fondo que sirva a los países en desarrollo a adaptar sus economías y sociedades a la crisis climática y el incremento de los fenómenos meteorológicos adversos. Con el gasto militar actual de la OTAN se podría dar cobertura a esta herramienta de financiación climática durante los próximos cuatro años. 


"Nos enfrentamos a un aumento del gasto militar en todos los espacios. Es obvio que en los últimos años ha habido más crisis internacionales, pero la solución o salida a esto siempre es la militarización. El problema es que esta respuesta se da en un momento en el que la verdadera crisis, la más urgente, es la crisis climática. Los científicos nos han dicho que tenemos una ventana muy pequeña par actuar", argumenta Nick Buxton, autor del informe y portavoz del Transnational Institute. "Necesitamos cambiar la mirada. Al fin de la guerra fría vimos que con la reducción del gasto militar se abrían oportunidades para, por ejemplo, la lucha contra la pobreza o la creación de la Agenda de Desarrollo Sostenible. Es el momento de priorizar la acción climática".

La UE no consigue la mayoría suficiente para prorrogar el uso del glifosato

 La UE no consigue la mayoría suficiente para prorrogar el uso del glifosato

Los países no han conseguido un voto mayoritario para autorizar el polémico herbicida de Monsanto y se emplazan a la primera quincena de noviembre para una segunda votación. El permiso para este químico caduca en diciembre.

La Unión Europea no ha conseguido el acuerdo necesario para renovar el permiso para el uso del glifosato, el polémico herbicida de Monsanto considerado posible carcinogénico por la Organización Mundial de la Salud. Los países no han logrado la mayoría necesaria para la prorroga de una licencia que finaliza el 15 de diciembre.


El resultado de la votación no es definitivo y los países se han emplazado a la primera mitad de noviembre para intentar alcanzar de nuevo la mayoría. De no conseguirlo, será la Comisión Europea quien decida de manera unilateral a menos que una mayoría cualificada de países se oponga a ello. 

En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), un departamento especializado de la Organización Mundial de la Salud, incluyó al glifosato dentro de la categoría de sustancias probablemente carcinogénicas para seres humanos, lo que generó una crisis en el seno de la Unión Europea, pero también en algunas regiones de América Latina, donde muchos relacionaren la elevada prevalencia de cáncer en zonas agrarias de Argentina o Colombia donde los campos se fumigan con avionetas usando este tipo de sustancia.

Meses después de la publicación de la OMS, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) publicaba una evaluación radicalmente opuesta en la que justificaba el uso del glifosato por la baja probabilidad de que "suponga un riesgo carcinógeno en humanos". Este informe es el que sirvió entonces a la Comisión Europea para conseguir aprobar una prórroga de su uso durante nueve años, la cual caduca a finales de 2023.

En primavera de 2023, la EFSA volvió a emitir un informe muy cuestionado por ecologistas y partidos verdes que reaviva la polémica y daba alas a una nueva propuesta de renovación de las licencias por parte de Ursula von der Leyen. 

En esta primera votación, Austria, Hungría y Luxemburgo han votado en contra de la renovación, mientras que Alemania, Bélgica, Holanda, Bulgaria, Malta y Francia se habrían abstenido.


lunes, 23 de octubre de 2023

¿Qué es la energía mareomotriz?

 01. ¿Qué es la energía mareomotriz?

La energía mareomotriz, también conocida como energía oceánica, es una fuente de energía renovable e inagotable que aprovecha el movimiento de subida y bajada de las mareas para generar electricidad gracias al proceso gravitatorio del Sol y la Luna sobre las aguas de los océanos.


Aunque es una de las energías renovables más desconocidas para la población, se utiliza desde hace más de medio siglo, concretamente desde la década de los 60. Los expertos aseguran que esta energía dispone de una gran capacidad para que se utilice en mayor medida en las zonas costeras de la Tierra. Este tipo de fuente de energía se obtiene usando un alternador, el cual se puede utilizar para producir energía eléctrica, transformando de esta forma la energía mareomotriz en energía renovable.

Es muy importante no confundir la energía mareomotriz con la energía hidráulica ya que, a pesar de que ambas aprovechan el movimiento del agua para generar electricidad, la energía hidráulica es un tipo de energía renovable que aprovecha el movimiento del agua para generar electricidad gracias a la energía cinética de las corrientes o saltos de agua. También se suele confundir en muchas ocasiones con la energía undimotriz, la cual produce energía eléctrica debido al movimiento de las olas, cuyas ondas tienen lugar en la superficie del mar.

Sólo merecerá la pena instalar una central mareomotriz donde la diferencia entre la marea alta y baja sea de más de cinco metros de altura. No será rentable la instalación de dicha central si no se cumple este requisito indispensable. El motivo por el cual la energía mareomotriz no se ha desarrollado a nivel comercial hasta hace poco tiempo es porque no contaban con el apoyo económico ni la legislación para su desarrollo.

02. ¿Cuál es el origen de la energía mareomotriz?

Para conocer el origen de la energía mareomotriz, tenemos que remontarnos miles de años atrás. Como comentábamos al comienzo del artículo, esta fuente de energía renovable tiene lugar gracias al proceso gravitatorio del Sol y la Luna sobre las aguas de los océanos. Según los historiadores, el generador de energía a partir de la fuerza de las mareas más antiguo que conocemos data del año 1170. Se bautizó con el nombre de «Woodbridge Tide Mill» y está ubicado en Suffolk, un condado de Inglaterra. Hoy en día, continúa en funcionamiento.

La primera central eléctrica de origen mareomotriz del mundo fue la de La Rance (Francia), inaugurada en el año 1966. Se trata de una presa de 720 metros de longitud, ubicada en el estuario del río Rance, que lleva generando electricidad desde entonces y hoy en día sigue produciendo gran cantidad de electricidad.

En la actualidad, no se están construyendo este tipo de centrales ya que causan daños medioambientales en el cauce de los ríos. Desde hace algunos años, los expertos vienen diseñando centrales más modernas y que originan menos daños a la naturaleza, las cuales aprovechan al máximo la fuerza de las mareas para producir energía eléctrica.

03. ¿Qué tipos de centrales existen para producir energía mareomotriz?

La energía mareomotriz es un tipo de energía renovable que se puede producir en cualquiera de las estaciones del año. La principal característica de las centrales mareomotrices es que son silenciosas y fáciles de mantener. Las corrientes de las mareas, debido al movimiento del agua, empuja las hélices de las turbinas eólicas submarinas, las cuales generan la energía necesaria para transferirla a tierra firme y posteriormente se vierte a la red eléctrica nacional del país donde estén ubicadas.


A continuación, vamos a enumerar y explicar en qué consisten los tres tipos de centrales mareomotrices que existen para producir energía eléctrica:


Generador de corriente de marea: Los conocidos Tidal Stream Generators (TSG, en inglés), son instalaciones muy similares a los parques eólicos, ubicados dentro del mar. Es el método más popular entre este tipo de instalaciones y el más utilizado a nivel mundial debido a que supone un menor desembolso económico, además de un bajo impacto medioambiental. Utilizan la energía cinética del agua, que se encuentra en constante movimiento, gracias a unas turbinas muy semejantes a las aspas eólicas.

Generador de corriente de marea


Presa de marea: Suelen ubicarse en una bahía, estuario o ría, permitiendo la penetración del agua del mar, la cual origina una diferencia de 5 metros entre pleamar (nivel máximo) y bajamar (nivel mínimo). Aprovecha la energía potencial del desnivel existente entre pleamar y bajamar, abriendo las compuertas del dique construido en esta instalación cuando sube la marea, permitiendo el paso del agua hacia el embalse para que se llene. Cuando baja la marea, se vuelven a abrir dichas compuertas y el agua del interior del embalse sale hacia el mar, poniendo en funcionamiento las turbinas mareomotrices. Se trata del tipo de central mareomotriz menos común debido a su elevado coste. Además, no existen muchos territorios en el mundo que dispongan de las condiciones idóneas para su construcción.

Presa de marea


Energía mareomotriz dinámica: También conocida como DTP (Dynamic Tidal Power, en inglés), este tipo de central mareomotriz es una mezcla de las dos anteriores. Todavía se encuentra en fase teórica, no se ha llegado a poner en práctica. Su idea principal se basa en utilizar las energías cinética y potencial en las corrientes generadas por las mareas de los océanos.

04. ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas?

Las principales ventajas de la energía mareomotriz son:

  • Energía eficiente a bajas velocidades: Genera electricidad a baja velocidades gracias a la densidad del agua, la cual es más importante que su rapidez de desplazamiento.
  • Fuente de energía renovable: Es una fuente de energía limpia e inagotable que no emite gases de efecto invernadero (GEI) ni otros contaminantes hacia la atmósfera.
  • Instalaciones silenciosas: Las centrales mareomotrices son silenciosas, cuya principal característica es que no producen contaminación acústica.
  • Larga vida útil: Las centrales mareomotrices tienen una larga vida útil, donde algunas se construyeron hace más de medio siglo (planta de La Rance) y siguen funcionando perfectamente.
  • Muy predecible: Es muy fácil predecir cuándo se van a producir las mareas de alta mar y de bajamar, permitiendo conocer la potencia que se va a generar.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) señala el enorme potencial de los océanos para producir energía eléctrica: "Los océanos ofrecen un enorme potencial energético que, mediante diferentes tecnologías, puede ser transformado en electricidad y contribuir a satisfacer las necesidades energéticas actuales".

Las principales desventajas de la energía mareomotriz son:

  • Alto impacto medioambiental: Los ecosistemas marinos se verán afectados negativamente debido a que la construcción de las centrales mareomotrices se ubica en una bahía cerrada. Puede alterar la fauna y la flora de los ecosistemas marinos.
  • Costes elevados de instalación: Los costes de instalación de las centrales mareomotrices requieren grandes inversiones económicas. Al en vías de desarrollo, su precio es menos competitivo que otras fuentes de energía renovables.
  • Fuente de energía discontinua: Se trata de una fuente de energía renovable que produce electricidad de manera discontinua al depender de las subidas y bajadas de las mareas.
  • Impacto visual: Tiene un gran impacto visual y paisajístico puesto que se construyen cerca de las costas, donde las mareas son más intensas.

Fuente: Redacción Ambientum

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